Sensación geológica: ¡actividad descubierta bajo la catedral de San Esteban!
Los geólogos informan sobre la zona de falla activa Leopoldsdorfer Bruch debajo de Viena, descomponiendo los movimientos geológicos.

Sensación geológica: ¡actividad descubierta bajo la catedral de San Esteban!
Viena es mucho más que impresionantes monumentos históricos y una cultura vibrante. Debajo de las calles y plazas de la capital se esconde una sorpresa geológica: la zona de falla activa del “Leopoldsdorfer Bruch”. Investigaciones recientes han dejado claro que esta zona es geológicamente más activa de lo que muchos pensaban anteriormente. Un equipo de investigación dirigido por Bernhard Salcher de la Universidad de Salzburgo examinó la falla utilizando testigos de perforación de la construcción del metro de Viena. Se ha descubierto que las capas de roca en las zonas correspondientes no encajan entre sí, lo que indica movimientos en el pasado reciente, como informa Heute.
El “Leopoldsdorfer Bruch” se extiende inicialmente desde el sur por los distritos de Favoriten y Simmering, pasa al este por la catedral de San Esteban y se extiende hasta Bisamberg, al otro lado del Danubio. Estos detalles provienen de un nuevo estudio publicado recientemente en la revista “Quaternary Science Reviews” que rastrea la compleja interacción entre levantamiento y hundimiento en el subsuelo de Viena, complementado con hallazgos de la plataforma vol.at.
Características geológicas e información histórica.
Los dos estudios muestran que Viena se encuentra geológicamente en la confluencia de los Alpes, la cuenca de Viena y el Danubio. Las terrazas del Danubio, que incluyen las terrazas del Arsenal, Prater y Laaerberg, proporcionan evidencia de cambios pasados, especialmente a partir de la Edad del Hielo. Estas terrazas son restos de antiguos sedimentos del Danubio que se depositaron durante los períodos fríos y ahora tienen mayor elevación a medida que partes de Viena fueron elevadas por la elevación de los Alpes.
Bernhard Salcher destaca que Viena es una ciudad geológicamente apasionante. El equipo de investigación también descubrió que las roturas en las terrazas podrían indicar una posible actividad tectónica, como terremotos. Se sospecha que el Leopoldsdorfer Bruch es el responsable de tales temblores. Desde el siglo XIX se han hecho suposiciones sobre la actividad geológica de esta zona, que ahora se están corroborando con mediciones geofísicas.
¿Qué significa esto para Viena?
A pesar de la actividad geológica, la zona de la falla parece estar sísmicamente tranquila: no ha habido ningún terremoto detectable en esta zona desde hace más de 100 años. Sin embargo, esto no reduce el peligro teórico, ya que las fallas relacionadas, como la de Marchfeld, podrían haber provocado en el pasado terremotos de magnitud hasta 7. Estos datos proporcionan información valiosa sobre los riesgos geológicos que permanecen latentes en una ciudad como Viena.
En resumen, los resultados de la investigación actual subrayan la dinámica que se esconde bajo la superficie de Viena. Sigue siendo apasionante ver cómo se desarrollará el conocimiento de las actividades geológicas en el futuro. Con un buen don para la investigación y la ciencia se podría entender mejor Viena no sólo como centro cultural sino también como centro geológico.