El aeropuerto de Viena supera el caos del hielo: ¡se restablece el funcionamiento normal!

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El aeropuerto de Viena cerró temporalmente el 17 de enero de 2026 debido al hielo negro. Las previsiones meteorológicas advierten de temperaturas extremas.

Flughafen Wien am 17.01.2026 aufgrund von Glatteis vorübergehend geschlossen. Wetterprognosen warnen vor extremen Temperaturen.
El aeropuerto de Viena cerró temporalmente el 17 de enero de 2026 debido al hielo negro. Las previsiones meteorológicas advierten de temperaturas extremas.

El aeropuerto de Viena supera el caos del hielo: ¡se restablece el funcionamiento normal!

Una situación que planteó desafíos para muchos pasajeros: el martes, el aeropuerto de Viena-Schwechat quedó temporalmente paralizado por completo debido a una gruesa capa de hielo. El hielo negro hizo imposible seguir operando la aeronave de forma segura. La situación mejoró el martes por la mañana, cuando las temperaturas en Viena subieron por encima del punto de congelación gracias a un ligero aumento de las temperaturas. Börse Express informa que el intenso trabajo para restablecer las operaciones de vuelo se centró inicialmente en el manejo de los aviones que despegaban. Los aterrizajes volvieron a ser posibles a partir del mediodía.

A pesar de las difíciles condiciones, el aeropuerto de Viena volvió en gran medida a su funcionamiento normal tras el inicio del tiempo invernal. Algunas llegadas se desviaron durante el cierre, por ejemplo a Múnich, Frankfurt, Colonia y Venecia, y las primeras salidas se retrasaron. Los pasajeros tuvieron que esperar retrasos hasta el mediodía, mientras que el servicio de invierno trabajó incansablemente durante la noche para despejar las pistas. El mal tiempo con lluvia helada no sólo causó dificultades en el aeropuerto, sino que también provocó restricciones de tráfico en todo el este de Austria y más de 100 misiones de rescate que se registraron hasta altas horas de la mañana. Watson destaca que la ÖBB ha emitido advertencias de viaje, especialmente para viajes no urgentes, ya que numerosas conexiones ferroviarias se vieron interrumpidas debido a la formación de hielo en los desvíos y en las líneas aéreas.

El servicio meteorológico mira hacia el futuro

Las previsiones apuntan a lo peor para los próximos días: a finales de enero se pronostican temperaturas de hasta -19°C, lo que significa que el frío no desaparecerá pronto. La humedad oscila entre el 5 y el 15 por ciento, lo que podría complicar aún más la situación. El martes la humedad era casi del 100 por ciento, lo que proporcionó un caldo de cultivo perfecto para la rápida formación de hielo. Meteoblue deja claro que entre las 00:00 y las 23:00 casi no se ven precipitaciones, lo que promete una estabilidad al menos temporal.

Las acciones del aeropuerto de Viena se mantienen estables en 55 euros, lo que puede ser una estrella tranquila en el cielo, por lo demás tormentoso, para los inversores. A pesar de todas las dificultades, las cancelaciones y retrasos se mantuvieron dentro de límites manejables, por lo que sus responsables esperan una mejora pronto. Sin embargo, los pronósticos siguen siendo inciertos, ya que los pronósticos claros durante períodos de diez días o más siguen siendo un desafío para los meteorólogos.